Personalidades - Arnau -
Es un tipo hosco. Maleducado aposta, cuando así lo quiere. Divertido, si sabes reírte de ti mismo y que disfruta sobremanera cuando se ríen de él, quizá porque pocos se atreven. Leal, siempre. Cínico. Disciplinado (como casi todos los que hemos pasado media vida en un conservatorio y la otra media practicando algún deporte). Amante de la música clásica y el heavy metal.
Le llamaban Spartan en el equipo de atletismo. Nunca se preocupó de averiguar si era por “John Spartan” (Demolition man) o por considerarle poco menos que un espartano. En cualquier caso, la fama de tipo duro estaba clara.
Arnau es uno de esos tipos difíciles de olvidar. Los tíos (heteros) instintivamente tienden a alejarse de él. No es broma, lo hemos comprobado mil veces. Es genial para hacerse sitio en la barra.
Las mujeres suelen revolotear nerviosas a su alrededor. No todas, claro. Pero parece que un tipo moreno con los ojos verdes es el sueño de más de una. Aunque, después de un rato de soportar sus frías miradas, suelen marcharse.
Para la mayoría de la gente resulta intimidante. Y lo cierto es, que disfruta con eso. Le divierte (hasta cierto punto) cuando la gente se amedrenta ante él evitando llevarle la contraria. Cuando le pregunto sobre eso, siempre me dice que le divierte tanto porque no entiende qué creen que va a hacerles él si no están de acuerdo con sus ideas o propósitos. A veces, incluso, dice auténticas barbaridades con las que está completamente en desacuerdo, sólo para ver si alguien se atreve a ponerle en su sitio.
Y cuando esto no ocurre, cuando le siguen el juego pese a todo y le ríen los chistes grotescos, se enfada. Una cosa es que no le contradigan cuando dice que Underworld (o cualquier otro intento de película de culto) es muy buena, eso le divierte. Pero que cuente un chiste racista y nadie la cierre la boca como se merece, eso le cabrea.
Es curioso, esa gente que está tan deseosa de caerle bien y nunca le contradice, no sabe que la única manera de que Arnau les respete algo (por poco que sea) es plantarle cara.
Quizá por eso, mi hermana llegó a calarle tan hondo. Pero eso lo contaré más adelante.

-- Mmm... ¿Qué?
-- Que soy tu hermano - repetí, mientras forcejeaba con los pantalones que no querían subirse del todo.
Y a mí que me preocupaba que me viera despeinado... ¿qué mejor que presentarse por primera vez a tu hermana con unas braguitas puestas? Miré a mis amigos, suplicando ayuda, pero estaban demasiado ocupados riéndose.
Cabrones...
cafe-paris dijo
Arnau resulta simpatico si eres su amigo porque su humor es cínico, pero es un ingreido. Bienvenido a la coctelera, pasatelo bien.
18 Julio 2008 | 08:37 PM